Pocos saben apreciar lo valioso que es gozar del sonido. Damos por sentado que escuchar es «normal», es decir, como es un sentido que siempre está ahí, pocas veces somos conscientes de lo importante que es poder captar a plenitud el espectro sonoro que nos rodea. Nos fijamos en este cuando se convierte en ruido, cuando molesta, cuando interrumpe nuestra vida normal, el descanso o la comunicación. Ahora, para los que nos dedicamos a la producción audiovisual el sonido adopta otra dimensión y adquiere una mayor importancia cuando hace parte de un proyecto, así que le prestamos un poco más de atención, aunque a veces, pareciera que no es tan así, como debería ser.
Es curioso, pero un consumidor puede dejar pasar más fácil un producto audiovisual cuya imagen tiene algún tipo de error de reproducción, que una falla en el audio. A pesar de esto, es posible que todavía muchos productores dejen en un segundo plano este ítem, y se delega la responsabilidad de su tratamiento casi sin darle mucha importancia.
Aunque no lo creas, eso del sonido es nuevo… aquí
Para los que llevamos en este medio algún tiempo —es decir, los que no nos cocinamos con el primer hervor—, esto de contar con un sonidista y hacer postproducción de sonido es una vaina relativamente nueva aquí en Colombia. Se podría decir que apenas con el comienzo del siglo XXI se le empezó a parar bolas a este asunto. Y esto es comprobable porque hasta el cine que se hacía en el país tenía enormes problemas con este cuento, tanto que hay por ahí sabedores del tema que dicen que «el cine colombiano en los ochentas y noventas, tenía solo dos problemas: no se veía y no se oía».
Mientras que los amantes y aficionados a este cuento nos encarretábamos todos los principios de año viendo la premiación de los Oscar, y nos pillábamos que había premios a mejor diseño de sonido, y otro para edición de sonido, acá teníamos si mucho alguien que se encargaba de los micrófonos, casi nadie era profesional en el área ni en postproducción de audio, y como la captura era en medios análogos, a veces, a la hora del montaje, las cintas estaban en mal estado, o el lipsing no cuadraba perfectamente y se retrasaba o adelantaba…
Por ejemplo, en la película Rodrigo D no futuro de Víctor Gaviria, se presentaron varios problemas porque el sonido ambiente mientras los personajes escuchaban música en sus aparatos reproductores análogos (puro metal a la lata), no se captaba con un mínimo de fidelidad y solo se obtenía ruido, y así se fue; ni qué decir de los problemas que tuvieron por los derechos de autor que no se tuvieron en cuenta… en fin.
Pero bueno, la vaina no termina ahí, no se le debe echar la culpa nada más a quienes hacían cine, porque los de las salas de reproducción tampoco colaboraban mucho, pues los equipos no eran de alta fidelidad, la acústica no ayudaba y se escuchaba como si estuvieras en una caverna y a pesar de las enormes cortinas que colgaban de techo a piso, la reverberación era tremenda. Solo hasta 1990 se vino a inaugurar la primera sala de cine en Colombia con sistema de sonido Dolby, y fue la del Colombo Americano de Medellín.
Pero esa joda ¡ya cambió!
La estamos cambiando, porque como se dijo anteriormente, todavía hay algunos productores que no han desarrollado la conciencia de la necesidad de no solo visualizar los proyectos, sino de escucharlos, y por esto nos referimos a imaginar no solo con imágenes —válgase por favor la redundancia— sino con sonidos, cuando se está haciendo la preproducción.
Nosotros en Cala Producciones, tenemos a un duro del sonido que es con quien contamos para que nos acompañe en los proyectos junto con su equipo: Carlos Arcila, que es sonidista y postproductor de sonido y está en este cuento desde el año 2009. Con este teso hemos aprendido un montón de cosas y sabemos que nos quedan muchas por conocer, porque su especialidad es un universo entero que apenas estamos empezando a explorar. Por eso es que lo invitamos a que se sollara con nosotros una entrevista bien parchada, en la que nos ayudara a entender un poquito sobre la importancia del sonido, del sonidista y la postproducción, en un producto audiovisual.
¿Cuándo comienza el papel del sonidista en una producción?
Carlos: «El papel del sonidista comienza con la lectura del guion y su análisis. Porque ahí hay un montón de elementos que se han de tener en cuenta que nos van a dar mucha información sobre cómo se tiene que diseñar el sonido del producto. Entonces hay que hacer una reunión con cada uno de los departamentos que van a hacer parte, para con cada uno de ellos, revisar las situaciones potenciales a favor o en contra que pueden presentarse, y que se pueden resolver o abordar desde antes de iniciar el rodaje».
Lo hemos dicho varias veces y contá con que lo vamos a seguir diciendo porque es nuestra filosofía: siempre hay que ir UN PASO ADELANTE, y para eso, hay que ponerle mucha atención a la preproducción, en donde tienen que estar vinculados todos los departamentos que van a hacer parte del rodaje.
¿Cuál es el papel principal del sonidista en un rodaje?
Carlos: «Es hacer un registro limpio y óptimo del sonido, para que en la etapa de postproducción tengan un rango de maniobra suficiente».
Como decía mi abuela, es mejor que so – sobre, y no que fa – falte. Pero en realidad aquí lo que estamos tratando es un asunto de calidad, eficacia y eficiencia. La postproducción tiene que ser una etapa de ensamble y «engallado», no de solución de problemas generados por cosas que no se tuvieron en cuenta, y mucho menos para tapar el bollo con arenita como los gatos. Bueno, ese es el ideal.
¿Por qué hay que invitar al sonidista al scouting?
Carlos: «Un sonidista que tenga experiencia se ha dado cuenta de una cantidad de situaciones que se ha encontrado y con las que ha lidiado en el pasado, y que a la hora de hacer el scouting para un proyecto, puede identificar como potenciales problemas en una locación. Por eso es muy importante que el sonidista sea invitado a analizar no solo el entorno, el ambiente, los ruidos, sino también la acústica del espacio, y esto por supuesto le dará un muy buen panorama para saber cómo abordar el tema de la producción en cuanto a equipos e intervenciones incluso de otros departamentos para solucionar cosas».
Hay que pegarse del que sabe, la experiencia no se improvisa y contar con la opinión estudiada de un experto, siempre nos va a garantizar enfrentar menos problemas en un rodaje o una postproducción ¿y eso en qué se traduce? ¡Pues en plata!
¿Cuál es el equipo humano ideal para una producción?
Carlos: «En documental, por lo general los sonidistas viajamos solos, y es porque muchas veces el formato lo exige, ya sea por la intimidad de los personajes, por cuestión de la logística, en fin. El equipo para ficción, para mí, no debería de bajar de tres personas, eso es lo ideal; muchas veces se enfrentan proyectos con un solo microfonista, que termina haciendo dos funciones: asistencia de sonido y microfonista, que son dos cosas distintas».
El que escucha consejo, llega a viejo
Le pedimos a Carlos como hacemos siempre en nuestras entrevistas parchadas, que nos diera unos consejos bien ásperos para los amantes del sonido y aquellos a los que les llama la atención y quieren navegar en este universo, o apenas están empezando, esto fue lo que nos dijo:
Consejo 1: si estás empezando y querés ir a la fija, pegate de un maestro, convertilo en tu mentor, ofrecete para asistirlo, no le quités el ojo ni el oído de encima. La teoría y el conocimiento son necesarios, pero la experiencia vale oro, así que encargate de combinar estos para que luego seás vos el maestro.
«Esta es la mejor manera de aprender y de vincularse a este medio»: nos dijo Carlos en sus palabras.
Consejo 2: comenzá a entrenarte, a agudizar el sentido del oído, ahí está la clave. Para esto, hay ejercicios prácticos que te pueden servir mucho, uno es el de taparse con una venda los ojos y pedirle a alguien que te guíe por lugares como una calle, un parque, el centro de la ciudad, en el campo, en fin. En palabras de Carlos: «no te imaginás la cantidad de cosas que vas a descubrir». Animate a hacerlo, estimulá la sensibilidad auditiva y con toda seguridad te vas a poder convertir en un muy buen sonidista.

Como lo expresamos en una de nuestras publicaciones anteriores, la producción audiovisual es una combinación de artes y de artistas (¿ya lo leíste? ¿no? Léelo aquí), cada componente es un mundo completo que necesita ser explorado a profundidad y que para ser dominado requiere de tiempo y dedicación, por eso es que a la hora de enfrentar un proyecto, lo mejor que se puede hacer para obtener el mejor resultado, es contar con los mejores en su campo.
De eso sabemos ya por experiencia y lo aplicamos en cada proyecto. Carlos Arcila y su equipo nos acompañan desde hace un tiempo y esperamos seguir contando con ellos, pues reconocemos que son unos tesos, y como nos gusta cumplirles a nuestros clientes y garantizarles full calidad, lo llamamos a él para el sonido, a La Pulga para el maquillaje, a Ana Garzón para la iluminación, y tenemos a muchos más ases bajo la manga así como ellos. Sí, es que en Cala Producciones, siempre vamos a querer hacer las cosas lo mejor que podamos.
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Pillate aquí la entrevista parchada con Carlos Arcila:



