Cala Producciones

Nuestra profesión… qué digo profesión, nuestra «goma» es apasionante porque es como un universo en sí mismo. Cada parte que la conforman es un mundo que a su vez tiene fracciones en las que hay especialidades y cada una de estas evoluciona independiente y constantemente.

Si tratáramos de actualizarnos para estar al día en todos y cada uno de los conocimientos y tecnologías, moriríamos locos, es más, ya tratar de hacerlo al menos para no quedarse por fuera del mercado y ofrecer lo mínimo es abrumador.

En este blog estamos haciendo un esfuerzo por tocar por ahora, generalidades de cada uno de los departamentos que interactúan en una producción, y esta vez le tocó el turno al mundo de la animación, la composición y los efectos visuales.

La animación en Colombia

Este tema de «animar matachitos» no es nuevo, y nace poco después de creado el cine. En 1906 se crea el primer corto de animación hecho con tiza en un pizarrón, y esto da ideas a muchos artistas al rededor del mundo para expresarse de esta manera.

A nuestro país llega en 1926 con un corto llamado Garras de oro, hecha con la técnica del stop motion y desde ahí, comienza a crearse un mercado que, dando saltos en el tiempo, viaja del cine a la televisión como opción publicitaria ya a finales de los años sesenta.

Para los que no nos cocemos con el primer hervor y nos tienen que dejar remojando por la noche, hay un par de animaciones comerciales que nos marcaron y que no podemos dejar de recordar cantándolas o actuándolas, estas son: Con mis Gudiz soy feliz y Mano gorgojo y mano comején de Triplex Pizano, que fueron realizadas por una de las más importantes compañías productoras de animados de Colombia, fundada en 1972 por Nelson Ramírez, y que produjo más de 1.200 comerciales de este tipo.

De ahí para acá, la animación ha hecho parte de nuestras vidas de consumo audiovisual y se ha logrado un nivel técnico tan importante, que no tiene nada que envidiarle a nadie, por el que el mercado internacional ha puesto sus ojos en las productoras nacionales y o animadores, y se han realizado, o se ha tenido participación colombiana en productos destacados en el mundo como Intensamente 2, solo por mencionar la más reciente.

 

¿Y aquí en Medellín?

Obviamente no hay excepción, en nuestra ciudad hay mucho talento y mucho ser humano inquieto por crear mundos increíbles habitados por personajes asombrosos. Desde este nicho de gomosos se han traído al mundo una muy buena cantidad de producciones y se han enviado a rincones del mundo que ni siquiera sabrías que existen.

En Cala producciones tenemos un equipo allegado que nos cubre en este rubro, y que nos enorgullece vincular como parte de la familia Cala porque se destaca por la creatividad y calidad de lo que hace. Bombillo Amarillo, liderado por Daniel Vélez tiene la capacidad de crear desde ceros, una producción entera en cualquier técnica de animación, además, nos ha prestado un invaluable apoyo en composición, efectos visuales y efectos especiales en diferentes tipos de proyectos.

Le hicimos algunas preguntas en una entrevista muy parchada que tuvimos con él, y nos respondió muy amablemente, aquí dejamos algunas:

¿Qué es Bombillo Amarillo?

Daniel: es una empresa que nace pretenciosamente, porque cuando la fundé yo quería crear un Disney colombiano. Nosotros hacemos videos animados, seriados, comerciales. También hacemos animática —story boards animados— de proyectos para agencias de publicidad por lo general, y apoyamos proyectos en la fase de postproducción con composición digital y efectos visuales.

Contanos un poco sobre la cadena de producción

Daniel: hacemos guiones, story boards, animáticas, diseño de personajes, diseño de fondos, diseño de props, los layouts para saber por dónde se va a mover la cámara en los espacios, animación de personajes y su interacción con los props, finalización, y la postproducción.

¿Cómo ves el desarrollo de la animación en Medellín?

Daniel: yo veo un panorama prometedor pero hay que ser cautos. Están llegando productoras interesadas en trabajar en Colombia que no se están quedando. Ya estamos alcanzando un buen nivel como para que el interés del mercado internacional se despierte, ahora tenemos que prepararnos bien para que siendo juiciosos y podamos responder a esa calidad técnica que nos pide el mercado. Así lograremos que cada vez sean más interesantes los proyectos que lleguen a nuestro país.

¿Qué características debe desarrollar o tener un animador aparte de saber animar?

Daniel: fundamental, saber trabajar en equipo, y tener resistencia a la crítica, porque esto es como el arte, a veces te van a decir que no les gusta o no está bien algo que das por hecho, y hay que tomarlo como es. Esto hace que con los años seamos animadores senior o mejores.

¿Qué consejo le puedes dar a alguien que quiera meterse en este mundo?

Daniel: ¡créasela! Hay que meterse de lleno en el rollo. Volvete un especialista en el área de la animación a la que se quiere dedicar. Si vas a hacer fondos, aprendé de perspectiva. Si vas a ser un diseñador de personajes, preocupate por saber cómo se diseña un personaje. Una de las necesidades que tenemos en animación es que se entienda que animar no solo es mover las cosas sino expresar bien. Si un personaje está feliz o está enojado, hay que hacer que se vea así.

¿Y si alguien quiere trabajar con vos en Bombillo Amarillo, qué tiene que hacer?

Daniel: si usted es bueno, si es de los que se ha esforzado por ser el mejor y tiene un buen portafolio, mándemelo a mercadeo@bombilloamarillo.com, y si realmente veo algo bueno, créame que le voy a contestar.

Ahí está, Bombillo Amarillo es una compañía representante del potencial de la animación colombiana, y junto con una muy buena cantidad de compañías de otras ciudades como Bogotá, Barranquilla y Cali, están impulsando el talento del país, nos están dejando en alto, además de trayendo proyectos más grandes e interesantes cada vez.

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