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¡Qué buen tipo… de director!

Como organizar cuarenta gallinas para tomarles una foto, así se podría denominar, sin riesgo a equivocarse, el cargo de director en una producción audiovisual. Y es que eso de dirigir va mucho más allá de dar órdenes como: ¡acción! Tal vez —y vamos a dejarlo así, como si fuera presuntamente— puede llegar a ser el trabajo más agotador a desempeñarse en una producción.

¿Por qué? Pues porque de las tres etapas que tiene una producción, el director trabaja en cuatro. Sí, eso suena raro, como que no cuadra, pero es que cuando un producto ya está terminado, cuando ya los camarógrafos, el productor y el atrecista están sentados en casita tomando tinto, o pensando en su próximo trabajo, al director se le viene la etapa de la venta del producto, la de las responsabilidades, la del palo o la zanahoria.

Ser el rey o la reina del cuento

Sí, claro que sí, porque es al que todo el mundo le tiene que hacer caso ¿verdad?, pero, como este no es un cuento de hadas, sino uno muy real y profesional, tal cual como un rey verdadero, tiene que tener el reino completo en su cabeza, y basado en su conocimiento de lo que dispone o no, distribuir las órdenes para que todo salga bien, atender las demandas y quejas, resolver tanto los problemas internos como los posibles a suceder, y ser sabio a la hora de impartir justicia.

Además de eso, un director no puede ser falto de creatividad, tiene que tener capacidad de respuesta a las crisis y los imprevistos, tolerancia hacia el fracaso y una enorme paciencia. Ah, y ser noctámbulo o tener la capacidad de dormir parado, porque probablemente, a la hora de hablar de descanso, será la persona que menos tiempo podrá destinar a este punto.

¿Qué tiene que saber un director?

En primer lugar hacia dónde va todo. Qué es lo que quiere decir, qué mensaje pretende entregar, cuáles emociones o preguntas quiere generar o contestar. La persona que dirige un proyecto tiene que ser contadora de historias, visionaria y apasionada por la narración.

De ahí en adelante, tiene que saber de fotografía para concebir las imágenes, con planos, posiciones de cámara, óptica, iluminación, etc. Tiene que saber de audio, para combinar voces, sonidos y música que acompañen lo más perfecto posible esas imágenes. Ha de saber de psicología del comportamiento humano, porque sus modelos o sus actores se desenvolverán tal y como este les indique, pues es quien sabe qué emoción quiere transmitir. Tiene que saber de finanzas y distribución de recursos, pues dará las instrucciones a cada departamento de lo que quiere lograr y tener la idea de cómo se puede conseguir; para lo cual deberá distribuir los recursos con que se cuenta. Ha de saber de montaje y de hasta dónde se puede llegar o qué recursos adicionales hay para terminar de pintar su obra. Deberá saber de ventas, sí, porque desde la preproducción el director le tiene que comenzar a vender una idea a productores, inversionistas, directores de departamentos, clientes y o público consumidor.

Sin embargo, si un director no sabe hacer una o varias de estas cosas anteriormente descritas, por lo menos, debe saber quién las hace muy bien, y tenerle a su lado para trabajar en conjunto y lograr lo soñado.

Tipos de directores

Como en toda disciplina, arte o ciencia, hay corrientes, escuelas o tendencias, y a la hora de hablar de directores también hay ciertas características que terminan matriculándolos en unos tipos reconocibles. Tal vez la personalidad, sumada a la educación y a los gustos personales, hacen que un director o directora se decante por uno de estos moldes, y en mayor o menor medida, es lo que terminamos encontrándonos en nuestro medio.

Estos tipos serían: el director autor, que tiende a ser muy artístico, creativo y a ser muy original. El director comercial, que tiene una visión masiva o popular, sabe lo que le gusta al público y le da justo eso. El director independiente, que tiende a ser muy experimental, le gustan los públicos raros o difíciles, muy específicos, tiene una tendencia a ser rebelde y anti sistema. El director de género, que escoge un género en el que se especializa; a estos los clientes los buscan precisamente por su renombre en su área. El director de actores, que tiene la capacidad de lograr que sus actores o modelos den todo lo que tienen, sean profesionales o no, y los hace entregar lo que se necesita de manera magistral. Por último, está el director de fotografía, que es el que se concentra en la belleza de las imágenes, que lo que capte la cámara sea de una calidad única, que el producto sea una obra de arte visual.

Pillate aquí otro tipo de director que hace parte del crew en una producción, el director de arte: Arte y diseño de producción

Y está el director que invitamos a una entrevista en Cala, para que habláramos de dirección: Andrés Gómez, que es además… un buen tipo.

Lo que un director debe saber

Hablemos del oficio de dirigir y de lo que un director debe saber

Con este parcero hemos hecho varias producciones y siempre la hemos sacado del estadio. Es un grande y sabe muy bien qué es lo que quiere. Es organizado, amable, apasionado y conocedor del tema, pues ahí donde se ve, tan joven y jovial, tiene veinte años de experiencia ya en el medio. Empezó haciendo cámara, cosa que le gusta mucho y todavía hace. Pasó por las salas de edición frente al PC dándole forma a innumerables proyectos. También le ha «jalado» a la producción y ahora, es director.

En una entrevista muy parchada que le hicimos, nos contó algunas cosas de él y de su oficio dirigiendo proyectos de diferentes naturalezas.

Dos de los mejores, estos tienen claro lo que un director debe saber

¿Qué significa ser el director de una producción?

Andrés: «En cualquier otro cargo en una producción, haces tu labor, la haces muy bien, y te vas. El director debe estar ahí desde que se recibe el pedido y luego de que lo entregas. Y las cosas buenas, las malas, todo, te cae a ti como cabeza visible. Es mucha responsabilidad».

Sin embargo, Andrés hace un énfasis especial en que lo más importante es el equipo de trabajo, y que por más bueno que se sea, si no tienes un buen equipo, si no hay buena relación y comunicación, no hay nada. Todos son igual de importantes y todos, tienen que hacer su mejor trabajo porque se está halando para el mismo lado.

¿Cómo se enfrenta una propuesta creativa para un proyecto?

Andrés: «Cuando se recibe un guion, la imaginación empieza a volar. Porque se plantea el reto de siempre y es encontrar nuevas formas de contar una historia. Vas leyendo y piensas en música, en transiciones, en efectos, en cómo lo quieres filmar… ¡es espectacular!».

Solo aquellos que son creativos pueden entender esto que nos dice, pues cuando una persona de cualquier otro oficio lee, ve las letras e imagina lo que dice literalmente el texto, pero una persona creativa, ve en estéreo, con luces, colores, ritmo… ve una cosa totalmente diferente.

Hablanos de la relación entre director y preproductor

Andrés: «Los buenos rodajes, y los buenos días de rodaje, dependen de la pre. No es el día como tal, ni el ánimo con que se vaya a trabajar, sino de lo que se hace en la preproducción: una buena reunión previa, un buen setting, en fin».

Suena a cantaleta de la mamá, pero ¿qué le vamos a hacer?, en Cala somos unas madres, y por eso decimos, repetimos y volvemos a decir: en producción la clave es: un paso adelante. ¿Ya te leíste esa entrada?

¿Creés que es importante que antes de ser director, se pase por otros departamentos?

Andrés: «En cualquier papel que se vaya a trabajar en el mundo audiovisual, es importante pasar por varios departamentos. Claro, en este oficio hay unas cosas que se relacionan más con otras, pero en mi caso como director, yo fui primero productor y también hice cámara, y eso me facilita mi labor. Ese conocimiento hace que todo sea más fácil».

Aquí entra un tema incluso psicológico que todo ser humano íntegro debe cultivar y es la empatía, ponerse en los zapatos del otro. Esto hace que haya una comprensión de las posibilidades y limitaciones que existen, y por lo tanto, sabés hasta donde se puede ir, y como director, hasta donde se puede apretar la riata, por ejemplo.

Andrés: «un director debe saber de producción, es muy importante, porque si yo como director volteo a mirar a mi productor, y sé que se levantó a las tres de la mañana, te preparó equipo, te preparó locación, yo ya sé cómo le tengo qué hablar, ¿me entendés?».

Un proyecto requiere de mucho trabajo detrás de cámaras, y saber como director lo que eso implica te hace más humano al trato con el equipo, porque al empezar rodaje, a lo mejor vos estás fresco, listo para empezar, tenés una ventaja frente a un grupo de personas que ya llevan una jornada o hasta dos, voleando parejo. Andrés Gómez la tiene clara porque por experiencia lo ha vivido, y eso lo hace ver las cosas desde un punto más global.

El que oye consejo, llega a viejo

Y como es costumbre para nosotros aprovechar al máximo los conocimientos y la experiencia de los invitados a parchar, le pedimos a Andrés que nos contara qué tenía para decirles a aquellos que tienen en su panorama hacer dirección algún día. Esto fue lo que nos dijo:

«Deja el ego en la casa. Dedícate a filmar, que las imágenes hablen por ti. Gánate el respeto con la forma de rodar, con la forma en que solucionas las cosas, sin poner problema».

En estas palabras te podés dar cuenta del tipo de persona que es Andrés Gómez, un man sincero, apasionado, humilde, responsable, profesional y buena gente. En resumidas cuentas, un buen tipo.

Como siempre, esperamos que esta información con la que pretendemos compartir conocimiento y experiencia en este mundo de los audiovisuales, te sirva, te inspire, te aporte algo sino nuevo, al menos valioso para ser mejor en lo que hacés o soñás con hacer. Aquí encontrás más información de su trabajo como director. Recordá dejarnos comentarios, sugerencias y seguinos en las redes sociales si todavía no lo hacés, ahí estamos dejando también unos datos muy sollados todo el tiempo.

Pillate este video de la entrevista con Andrés:

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