Cala Producciones

Meter o mandar la mano al dril es una de esas frases heredadas de los abuelos. Hace alusión al «paganini», al que tiene que sacar el billete, al que le corresponde pagar. Bueno, en una producción tiene que haber alguien que se encargue de financiarlo todo. En una película o documental a este personaje se le llama productor, en el mundo comercial se le llama cliente.

Esa «platica» necesita un responsable, alguien que la administre, que asegure que cada peso invertido vaya justo al lugar que le corresponde para que haya mayores oportunidades de éxito con el producto final. Claro, esa es la forma bonita de decirlo, la otra es la de la «sufrición» porque hay que estirar el presupuesto, porque hay que conseguir más plata, porque se caen las negociaciones o hay que cambiarlas en el camino, porque hay que manejar a cada uno de los jefes de departamento y darles zanahoria o garrote según sea necesario, en fin. Al personaje que le toca este camello se le llama: productor ejecutivo.

A veces, y sobre todo en los proyectos artísticos, la misma persona se encarga de los dos roles, pero a veces también, pueden haber varios productores y varios productores ejecutivos; para comprobarlo, solo tenés que estar más pendiente la próxima vez que veás una película, y te lo pillás en los créditos del inicio o en los de la chorrera del final.

¿Qué es lo que hace un productor ejecutivo?

No por nada hay quienes consideran que el productor ejecutivo es casi tan o más importante que el director en un proyecto. Para ser justos, cada uno se debería poner a lado y lado de la balanza, pues uno administra el dinero y el otro el talento creativo. Sin embargo, aquellos que dicen que puede pesar más el productor, es porque este tiene incluso la facultad de imponerse sobre el director y hacer aportes que cambien el camino creativo… y ahí sí como decían los abuelos: «el que pone el balón, es el que pone las reglas del juego».

 

El productor ejecutivo entra en el juego antes que cualquier otro, sería quien da inicio a todo, se encarga de mover los primeros engranajes para empezar con la preproducción, está presente en la producción, la postproducción y se encarga del cierre del negocio o la venta y exposición si es el caso.

Sus funciones a vuelo de pájaro serían: reunir, contratar y gestionar el equipo humano. Coordinar la acción de todos los equipos técnicos. Buscar financiación para el proyecto (en el caso de producciones artísticas). Detectar y organizar las necesidades logísticas. Controlar y dar visto bueno al plan de trabajo y su desarrollo. Manejar el presupuesto y hacer los ajustes o variaciones según se presenten las necesidades. Estar al frente de los aspectos legales de la producción. Revisar, controlar y o hacer sugerencias creativas en cuanto al guion o la ejecución de las ideas. Gestionar la participación y o la difusión del producto final. Hacer un muy buen cierre de proceso con todas las partes participantes.

¿Cómo se llega a ser productor ejecutivo?

 

Hay que tener claro que no cualquiera puede llegar a ser productor ejecutivo, por lo menos no uno bueno. ¿No te has dado cuenta de que manejar la plata de otros es muy fácil? O al menos eso decía mi abuelita, para enmarcar el hecho de que cuando la plata no sale del bolsillo de uno, gastar y gastar no duele, ¡ah! Pero cuando es de uno…

En ese orden de ideas, un productor ejecutivo debe ser una persona consciente y organizada, con capacidades administrativas y financieras. Además, tiene que saber manejar negociaciones con todo tipo de proveedores, de los fáciles y de los difíciles. Tener un tacto o talento especial para escoger a quienes va a delegar las funciones principales del desarrollo del proyecto. Tener capacidad de visión comercial para proyectar y ejecutar la recuperación del dinero invertido, en fin, con esto creo que apenas vamos en la punta del iceberg.

Hablemos con una productora ejecutiva y que nos cuente

Para tocar el tema de la manera que nos gusta, es decir, profunda y a la vez parchada, invitamos a una parcera de la casa con quien hemos colaborado en varios proyectos muy bacanos, a quién apreciamos mucho porque es una excelente productora ejecutiva y es un amor de persona: Carolina Rivillas.

Es productora ejecutiva, está en el negocio audiovisual desde el 2011 y se metió en este rollo, al principio como cliente, pues su trabajo como especialista en mercadeo la terminó llevando a los sets de producción. Por esas vueltas que da la vida, terminó enamorándose y casándose con un loco por el mundo audiovisual, muy amigo de esta casa por cierto (Si te querés saber el chisme de quién es, pillate la entrada anterior), y una cosa terminó llevando a otra.

¿Cómo te convertiste en productora ejecutiva?

Carolina: «Un día necesitábamos alguien que se encargara de una producción ejecutiva para un evento del Canal E. Estábamos buscando un muy buen productor ejecutivo y no había quién lo hiciera. Entonces le dije a mi esposo que yo me podía encargar y ahí fue cuando me empecé a involucrar».

¿Cuál es tu clave como productora ejecutiva?

Carolina: «Hacer un excelente desglose. Yo me tomo mucho tiempo haciéndolo desde un proyecto chiquitico hasta un proyecto inmenso».

Ahí está de nuevo, ya te podés dar cuenta de que no es carreta nuestra nada más, esa es una clave importantísima de la producción. ¿Te pillaste la entrada del desglose?

¿Y qué sigue luego?

Carolina: «Mirar de qué manera le puedo sacar los costos, buscar a mis socios en cada una de las áreas y si tengo un director involucrarlo para hacer el desglose. Después se lo llevo al cliente porque me gusta explicarle de dónde sale cada cosa, que quede todo muy claro, y ahí sí, viene la parte de la ejecución».

Claridad ante todo, que no haya sorpresas porque se quedó algo por fuera o porque no se previó alguna cosa importante. «Soldado avisado no muere en guerra».

Cliente y presupuesto

Carolina: «Si el cliente siente que tú eres parte de su equipo, que tu trabajo es ayudar y solucionar. Si le explicas y lo metes al interior del proyecto, a medida que lo vas concientizando, le vas explicando y argumentando el porqué de las cosas, es muy difícil que el cliente no entienda las decisiones que se toman».

Esto es muy importante al momento de tener que aterrizar las ideas que de pronto tenga el cliente, o invitarlo a que vuele un poco más con una idea que se nos haya ocurrido.

¿Qué es más difícil: aterrizarle la idea a un cliente o a un director?

Carolina: «Aunque creo que son dos situaciones muy diferentes, siento que es más difícil el director. Ambas son complicadas, es un reto gigante lograr encontrar ese punto medio en el que el proyecto cumpla los objetivos para el cliente, y que el director lo disfrute, sin que haya conflicto».

Aquí todo el mundo tiene que quedar contento, si no ¿pa’qué estudiamos? Es decir, sí, se pueden presentar roces y malos momentos como en cualquier negocio, pero siempre se inicia un proyecto con la esperanza de hacer algo bueno y que todo el mundo quede satisfecho. Aquí todos estamos haciendo lo que nos gusta y lo que amamos, si no es para ser felices, entonces apague y vámonos.

Qué tips podés darnos para los nuevos productores ejecutivos

Carolina:

  1. Desglose: Voy a ser muy reiterativa, pero así debe ser para mí, mi vida es un cuadro de Excel muy bien hecho. De eso depende mi felicidad y mi éxito (en un proyecto).
  2. Costos claros: Hay que ser muy claros en lo que se va a necesitar y pensar bien en los imprevistos.
  3. Ejecución: Mi proyecto se cierra hoy, así me falten quince días. Así me aseguro de que no se me pase nunca un presupuesto.
  4. Haz lo necesario: Hasta que no se haya hecho el rodaje se pueden hacer muchas cosas, se pueden cambiar o mejorar, todo lo que sea necesario para garantizar el éxito del proyecto.
  5. Haz un excelente cierre: Un buen cierre de proyecto es importante porque no solo me va a dar a mí la dimensión de lo que fue el proyecto, sino que afianza mi relación con mis socios o proveedores.

Carolina Rivillas la tiene clara, no hay nada como trabajar con personas que saben y aman hacer lo que hacen, y que son excelentes además. Contar con personas como ella, como Andrés Gómez, como La Pulga, como el Paisa, y bueno, esa gran lista de parceros calidosos en lo que hacen, sumado al talento que tenemos intra muros, es lo que nos hace tirar frescura cuando se viene cualquier proyecto.

Comentanos cómo te parecen estas entradas, estos invitados a parchar de estos temas, y sobre todo, contános de qué temas podemos o te gustaría que tocáramos tanto en los videos como en este blog.

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